A SANGRE FRÍA: GARY RAY BOWLES: EL ASESINO DE LA I-95

jueves, 19 de septiembre de 2019

GARY RAY BOWLES: EL ASESINO DE LA I-95


Nació el 22 de enero de 1962 en Clifton Borge (Virginia), hijo de un minero que murió antes de que Bowles naciera, víctima de una enfermedad pulmonar fruto del duro trabajo en las minas. Este terrible desenlace marcaría su vida para siempre.

Se crió en otra ciudad de Virginia, Rupert. Su madre se casó varias veces y su segundo padrastro fue un alcohólico violento que abusaba a toda la familia. Harto de las palizas, cuando contaba con trece años de edad le hirió de gravedad tras una refiega. Marchó de casa al ver que su madre no quería separarse. En los años venideros se dedicó a la prostitución con homosexuales.

En 1982 fue ingresado en prisión por maltratar a su novia, y allí pasó 6 años. Fueron los inicios de una carrera criminal que ya no abandonaría. En 1991 fue condenado a cuatro años por el robo de un bolso a una anciana. En dos años salió en libertad.

Los asesinatos

Bowles comenzó a matar el 15 de marzo de 1994, en Daytona Beach, Florida. Todas sus víctimas fueron hombres homosexuales. El primero fue John Hardy Roberts, de 59 años, quien le había ofrecido un lugar temporal donde vivir. Lo golpeó y estranguló. Luego le robó una tarjeta de crédito. No se molestó en tomar precauciones para evitar ser identificado pues la policía encontró numerosas huellas suyas en la escena del crimen, por lo que desde el primer momento supieron quién fue el asesino. Sin embargo, antes de ser atrapado, cometería cinco crímenes más en seis meses.


Los siguientes asesinatos serían itinerantes, en diversos estados. Todas las víctimas residían cerca de la autopista I-95, de ahí que la policía le nombrara ‘el asesino de la I-95’. El ‘modus operandi’ siempre fue el mismo: golpear y estrangular a sus víctimas. Mató a David Jarman, de 38 años en el condado de Nassau, Florida; a Milton Bradley, de 72 en Savannah, Georgia; Alverson Carter, Jr, de 47 en Atlanta, Georgia; Albert Morris, de 38 en Wheaton, Maryland y la última víctima Walter Jamelle Hinton en Jacksonville Beach, Florida. La policía iba tras él pero siempre lograba huir y no fue hasta después del último crimen que lograron detenerle, el 22 de octubre de 1995. El criminal confesó todos los crímenes.

Juicio y sentencia

En mayo de 1996, Bowles se declaró culpable del asesinato de Walter Jamelle Hinton, ocurrido en noviembre de 1994. Por ello fue condenado a la pena capital pero la Corte Suprema de Florida revocó la sentencia al permitir que el jurado popular que le juzgaba supiera que Bowles odiaba a los homosexuales y que sus víctimas lo eran. Se le otorgó una nueva audiencia pero no cambió nada. En 1999 de nuevo, se le condenó a pena de muerte.

Finalmente, el 22 de agosto de 2019, Gary Ray Bowles fue ejecutado mediante inyección letal en la prisión estatal de Florida de Starke. Su última comida fueron tres hamburguesas con queso, patatas fritas y tocino.


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